“Pensar la ciudad”, El Argentino (edición Rosario), 01-09-14.

Por Sebastián Artola
Las lamentables declaraciones de la diputada nacional por el socialismo Alicia Ciciliani, sosteniendo que “va a haber muchos otros Mariano Bertini”, marcan una vez más el fracaso del gobierno provincial y municipal en hacer frente a las causas profundas que explican la violencia y el delito en nuestra ciudad.
La anunciada reforma policial, por noviembre de 2012, al día de hoy no muestra ningún resultado concreto. Hay zonas de la ciudad que siguen liberadas, prácticamente no vemos presencia policial en las calles, vivimos una llamativa ola de violentas “entraderas” en las últimas semanas y son más de 170 los homicidios en lo que del año, cuatro veces más que la media nacional.
Y, lo más preocupante, un gobierno provincial que dice que estamos en el “camino correcto”. Lo sostuvimos desde el primer momento: la presencia de las fuerzas de seguridad nacional no son una solución en sí misma.
Si este tiempo no era usado para avanzar en una profunda reforma policial, desarticular sus vínculos con el narcotráfico y el delito, reponer su control político, incorporar mecanismos de control de la sociedad, y plantear una presencia integral del Estado en el territorio, sería una oportunidad desaprovechada.
Por eso resultan inaceptables las declaraciones de la diputada Ciciliani. Ser mero comentarista de lo que pasa o resignarse tan livianamente ante los hechos, no son atributivos que hacen a la condición de un funcionario público, electo para trabajar en resolver los problemas y construir soluciones.
Hacer frente a la realidad para transformarla, con decisión política y coraje, tocando los intereses que haya que tocar, desarticulando la connivencia entre poderes del Estado con el delito, convocar a la ciudadanía toda, son los desafíos de la dirigencia política en nuestra provincia y la ciudad.

Por este camino será posible empezar a construir un marco de seguridad pública integral, basado en la prevención y el cuidado elemental de la vida, que nos permita hacer posible que no haya más un Mariano Bertini en nuestra ciudad.