“Pensar la ciudad”, El Argentino (edición Rosario), 29-09-14.

Por Sebastián Artola.
No hay publicidad o marketing que pueda tapar la pésima gestión del gobierno provincial y municipal en materia de niñez y juventud.
Los vaivenes al frente de la Dirección Provincial de Niñez, Adolescencia y Familia, la ausencia de políticas públicas que promuevan una mirada que sitúe a los niños y jóvenes como protagonistas, en el marco del fortalecimiento familiar y comunitario, y la retirada del Estado de los lugares donde más se lo necesita, son las razones de este fracaso.
La realidad del IRAR (Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario) es un ejemplo. La continuidad de esta institución, a cargo del Servicio Penitenciario, con una co-gestión civil formal que no corta ni pincha, en clara violación de las leyes nacionales como de los tratados internacionales, pese a la promesa de su cierre hecha por Binner a los días de su asunción en el 2007 como gobernador, muestra la falta de decisión del Frente Progresista para hacer frente a las peores herencias institucionales en nuestra provincia.
La política de separación de los niños, niñas y adolescentes de sus familias, bajo una mirada señaladora sobre éstas y un abordaje unilateral centrado en los chicos, que excluye el rol activo y participativo que juega la familia y su comunidad en el desarrollo integral de los mismos, es otro ejemplo. Son 430 chicos en esa situación en toda la provincia, de los cuales 230 pertenecen a Rosario, en su mayoría pibes que viven en los barrios más postergados de la ciudad.  
Las críticas realizadas por la Comisión de Asesoramiento en Políticas de Alojamiento a Niños, Niñas y Adolescentes sin Cuidados Parentales recibieron una pobrísima respuesta por parte de la Ministra de Desarrollo Social Mónica Bifarello
Las excusas para no tener en Rosario un Servicio Local, tal como establece la ley nacional, es otra muestra de la falta de decisión de poner en marcha una política inclusiva para nuestros pibes. La Dirección de Infancias y Familias, como la Dirección de Políticas Públicas de Juventudes, de la Secretaría de Promoción Social no pasan de ser sellos.
La Ley Nacional 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, sancionada en el año 2005, y a la que Santa Fe adhiere desde el 2009, es clara.
En su artículo 7 señala que “la familia es responsable en forma prioritaria de asegurar a las niñas, niños y adolescentes el disfrute pleno y el efectivo ejercicio de sus derechos y garantías”. Y agrega: “Los organismos del Estado deben asegurar políticas, programas y asistencia apropiados para que la familia pueda asumir adecuadamente esta responsabilidad, y para que los padres asuman en igualdad de condiciones, sus responsabilidades y obligaciones”.
La Asignación Universal por Hijo, la Asignación por Embarazo, el Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, y el PROGRESAR, son políticas públicas nacionales que marchan en este sentido. Resta ahora el esfuerzo y la responsabilidad compartida por parte del Estado provincial como municipal.
Sólo así será posible empezar a construir el sueño de una ciudad y una provincia donde los únicos privilegiados sean nuestros niños y jóvenes.