ARTOLA: “TENEMOS QUE LLENAR DE PARTICIPACIÓN, DE PUEBLO Y DE MILITANCIA AL FRENTE PARA LA VICTORIA”.

En el Plenario de Fin de Año que llevó adelante la agrupación local Rosario para la Victoria el pasado 17 de diciembre, Sebastián Artola – referente de la agrupación y candidato a concejal en las pasadas elecciones – dio su opinión sobre las primeras medidas del gobierno de Macri al sostener que  son “un fenomenal traslado de recursos del pueblo a las clases dominantes” y se refirió al triunfo del PRO como “la vuelta del poder económico al gobierno nacional”.“Nunca antes se había visto un gobierno con tantos empresarios y ejecutivos de las principales empresas del país”, agregó.
“Es la puesta en práctica de un proyecto de país para pocos, a través de revertir la matriz de crecimiento con distribución justa de la riqueza que habíamos logrado en los últimos 12 años, para volver al país que concentra la riqueza y lleva adelante políticas públicas de distribución regresiva del ingreso”.
Al analizar el nuevo escenario, habló de una “nueva etapa de resistencia”. “Es una resistencia muy distinta a la de los años ’90”, “porque venimos de una experiencia de gobierno de 12 años”, “tenemos una fuerza política que es el Frente para la Victoria”, “un liderazgo político que es el de Cristina” y “un pueblo movilizado”.
Respecto al rol de la militancia, sostuvo que “debemos tener siempre el oído puesto en las necesidades de nuestro pueblo, en las nuevas demandas de la sociedad, en cómo recreamos permanentemente una agenda pública de transformación” y planteó como tarea prioritaria la construcción de “organizaciones populares y representaciones políticas que nunca pierdan el vínculo con nuestro pueblo, con lo que pasa en el barrio, en las fábricas, en la calle”.
Sobre los desafíos para los próximos tiempos, afirmó: “Tenemos que hacer del FPV no sólo una herramienta electoral, tiene que ser la identidad de todos los compatriotas que están saliendo a la calle a bancar las conquistas logradas y a defender su futuro”. “Buena parte de los desafíos tienen que ver con llenar de pueblo, llenar de participación, llenar de militancia y llenar de representantes que surjan de ese pueblo, de esa participación y de esa militancia, para hacer del Frente para la Victoria la fuerza política nacional, popular, transformadora y democrática, que fundaron Néstor y Cristina, y que ahora más que nunca está en los cuerpos, en los hombros, en los corazones, en la cabeza y en la entrega de cada uno de nosotros”, concluyó.



A continuación les dejamos la desgrabación de las palabras de Sebastián Artola en el Plenario de Fin de Año:

“Buenas tardes para todos, gracias por estar todos los compañeros y compañeras. Estamos a fin de año, 17 de diciembre, jueves, un día que no es fácil convocarse, y a su vez algunos de los que estamos acá estuvimos hace un rato en la plaza 25 de Mayo participando y acompañando, una vez más, la movida que se hizo esta semana en defensa de la Ley de Medios. Es un fin de año movido, militante, que nos convoca a todos y esta fuerza política está demostrando, una vez más, que le pone el cuerpo, que le pone el pecho y que va a decir presente más que nunca en los desafíos que se nos vienen para los próximos tiempos”.

“En nuestro caso, este año ha sido largo, un año que duró más de 365 días, un año que prácticamente desde principios de noviembre del año pasado no tuvimos descanso, cuando largamos la candidatura para el concejo municipal, y desde fin del año pasado no hubo semana en que aflojáramos nuestra militancia. Terminada la campaña local, se viene la nacional, y sobre todo en esas tres semanas y pico del ballotage estuvimos dejando todo lo que a nuestra alcance estaba”.

“Agradecer a todos los compañeros de Rosario para la Victoria, y a todos los compañero que en el transcurso de este último tiempo se han ido incorporando a nuestra propuesta política, acompañando, participando, haciendo su aporte, porque creo que la realidad misma de estas horas, de estos días, va marcando la necesidad de reafirmar compromisos, de participar, de ponerle el cuerpo, de transformar esa mala noticia que tuvimos en el ballotage del 22 de noviembre cuando Macri efectivamente resultó ser electo presidente, pero frente a esa preocupación como lo dijimos en su momento, había que transformarla en más compromiso, en más participación, en más militancia, que es sin dudas el camino que tenemos en Rosario y en nuestro país para hacer frente a este proyecto liberal que está llevando adelante a cabo Macri, este proyecto para unos pocos y la mejor manera de defender las conquistas que en estos 12 años logramos de la mano de Néstor y Cristina”.

“En Argentina ganó una fuerza política de derecha, que tiene un programa económico neoliberal y que en consecuencia van a llevar adelante una política que tienda a hacer de la Argentina un país para pocos. En estos días cada una de las medidas, sobre todo en el plano económico, tiende a eso. Se eliminaron las retenciones para todos los productos, salvo para la soja que se bajó al 30%, ayer nos enteramos que se terminó el cepo al dólar, se anunció también la apertura comercial, y ayer Prat Gay anunció también anunció que se iba a pedir un préstamo por 15 mil millones de dólares. ¿Qué significa todo esto? Que el Estado se empieza a retirar de la regulación del mercado y que nuevamente el mercado vuelve a definir la política económica, la política de producción, el precio del dólar, la manera en que se compra, etc. La consecuencia de eso implica un fenomenal traslado de recursos del pueblo argentino - y cuando digo ‘pueblo argentino’ digo las clases medias, pequeños y medianos comerciantes, pequeños y medianos productores, los asalariados, los compañeros de los barrios más postergados – a las clases dominantes, a los sectores más chicos de nuestra sociedad que son los que tienen el mayor poder económico. Así como ellos, de golpe y porrazo, con la devaluación acrecientan sus ganancias en dólares casi un 50%, el poder adquisitivo del laburante por esta devaluación del peso decae casi la misma proporción, un 45%. Y hacia futuro está anunciada la eliminación de los subsidios al gas y a la electricidad que eso afecto a sectores medios. Es la puesta en práctica de un proyecto de país para pocos y es revertir la matriz de crecimiento con redistribución justa de la riqueza que habíamos logrado en 12 años, para volver al país que concentra la riqueza y lleva adelante políticas públicas de distribución regresiva del ingreso. Este es el fondo y el objetivo de las medidas que el gobierno de Macri anunció en estos días”.

“En Argentina volvió a gobernar el poder económico, el poder corporativo, con Néstor y Cristina el Estado tomaba definiciones que tocaban los intereses del poder corporativo. ¿Quién es el poder económico? Son los tipos que exportan soja, trigo, carne - lo que llamamos el complejo agro-exportador argentino -, o sea los grandes propietarios del campo; el poder financiero – los bancos privados y extranjeros; y el capital industrial más concentrado, las grandes industrias, desde Techint hasta Arcor, son los que producen, distribuyen y definen los precios de la mesa argentina. Cuando uno define estos tres sectores como el ‘poder económico’, estos son los tipos que se creen dueños de la Argentina, son los que hicieron de la Argentina un país para pocos, los tipos que propiciaron el golpe militar del ’76, los que condicionaron y le torcieron el brazo a  Alfonsín, los que le decían que hacer a Menem y a la Alianza, y a los que le empezamos a poner un freno con Néstor y Cristina. Estos tipos que habían quedado sin tener decisión en el Ejecutivo nacional, volvieron a ser gobierno de la mano de Macri”.

“El poder económico para gobernar necesita tener representación. ¿En el siglo XX cómo lograban esa representación? A través de golpes de Estado, porque por elecciones nunca pudieron ganar. ¿Desde fines de los ’80 cómo lograron tener representación? Cooptando los partidos populares. Alfonsín que empezó con iniciativas progresista desde el 83 al 85, a partir del 85 estos tipos se lo llevaron puesto y terminó haciendo, en términos de plan económico, todo lo que le pedían. Menem expresó la cooptación del poder económico del otro partido popular de la Argentina que  es el peronismo. Esto lo perdieron con el kirchnerismo que volvió a recuperar al peronismo como partido nacional y popular, y tuvieron que crear una nueva fuerza política para competir en las elecciones, para volver a tener representación y volver a ocupar el Estado. Este fue el sentido bajo el cual se creó el PRO allá por el año 2001”.

“Nunca antes se había visto un gobierno con tantos empresarios y ejecutivos de las principales empresas del país”.

“Es importantísimo pensar la disputa en Argentina, desde la Independencia hasta el presente, en base a dos grandes proyectos de país. O una Argentina para poco del poder económico o una Argentina para todos del poder político popular que surge de las mayorías nacionales”.

“Me interesa poder pensar en qué momento estamos. No es un momento de resistencia parecido a los otros en los que estuvimos. En esto tenemos que ser inteligentes. En el siglo XX tuvimos muy pocos gobiernos populares. Uno puede pensar Yrigoyen, un gobierno popular y democrático con todas las contradicciones y limitaciones, que gobernó entre el ’16 y 1922, y entre el ’28 y el ‘30. El peronismo, entre 1946 y 1955. Y sólo tres años más entre 1973 y 1976. Si sumamos, en 100 años del siglo XX tuvimos sólo 20 años de gobiernos populares y democráticos. Nosotros venimos de una experiencia de 12 años de un gobierno democrático, nacional y popular, en sólo 15 del siglo XX. El piso desde el cual tenemos que pensar lo que hacemos, seguir militando, resistir y sobre todo cómo pensamos la vuelta al gobierno del país, cómo pensamos la construcción de una alternativa política para la provincia de Santa Fe y para la ciudad de Rosario, es un piso más alto desde el cual nosotros resistimos en el siglo XX. Por varias cosas: porque venimos de una experiencia de gobierno de 12 años, de tres mandatos, el de Néstor y los dos de Cristina, donde logramos transformar hasta lo que se pudo, con muchas cosas pendientes, pero venimos de una experiencia inmediata de gobierno”.

“Por el otro lado, porque tenemos una fuerza política que está intacta, que tiene identidad, que para nosotros es sin dudas el Frente para la Victoria, al que más que nunca hay que fortalecer, llenar de participación, de pueblo y de militancia. Tenemos que apostar a que el Frente para la Victoria no sólo sea el nombre bajo el cual nos presentamos a elecciones, tiene que ser la identidad de todos los compatriotas que están saliendo a la calle a bancar las conquistas logradas y a resistir lo que Macri quiere llevar adelante”.

“Tenemos un liderazgo político que es el de Cristina. Para nosotros es indiscutible el liderazgo de Cristina en esta etapa”.

“Y tenemos un pueblo movilizado como se demostró en las tres semanas de ballotage, como se demostró esta semana, que al contrario de irse a su casa está demostrando una vocación de salir a defender y a bancar”.

“Es una resistencia muy distinta a la de los años ’90. Cuando militábamos en los ‘90 militábamos defendiendo como podíamos que no nos saquen lo último. No teníamos fuerza política, no teníamos un liderazgo político nacional, no veníamos de experiencia de gobierno, el pueblo no estaba movilizado, recién en la segunda mitad de los años noventa. Me parece que hoy estamos en otras condiciones. En consecuencia debemos pensar de otra manera de defender lo conquistado, de resistir, de no dar un paso atrás. Me parece que nosotros debemos ocupar la calle cuando así sea necesario, pero sobre todo pensar que es imprescindible seguir construyendo una fuerza política militante”.

“No teníamos a Rosario para la Victoria antes del 2003, hoy la tenemos como una de las organizaciones militantes con presencia en el territorio, con dinamismo, con compañeros que fundan su convicción en la política como conjunto de valores que no los vendemos, que no se compran, y que es el legado y la fortaleza más importante que tiene el Proyecto Nacional. Aspiramos a seguir haciendo crecer esta organización,  convencidos que tiene que marcar también el camino bajo el cual esta resistencia ciudadana que se está dando en la calle pueda pensar su presente y sobre todo pueda pensar la posibilidad futura de construir, no sólo una resistencia cada vez más masiva hacia lo que quiera llevar adelante Macri en términos de medidas antipopulares, antinacionales, antidemocráticas, sino también de esa resistencia gestar alternativas políticas en condiciones de la ciudad, de la provincia y de la Argentina en los próximos años, y sobre todo que volvamos a estar en condiciones de ganar elecciones”.

“Nuestro horizonte tiene que estar en cómo cada día estamos más comprometidos en la defensa de las conquistas, pero también como desde esa participación ciudadana en la calle vamos gestando organización política y, de la mano, representación política para las futuras disputas políticas pero también electorales, para que estemos en condiciones de volver a ganar las elecciones”.

“Hicimos en su momento un balance de porqué se había perdido. Evidentemente no es fácil confrontar contra el poder económico, siempre produce un desgaste que desafía mucho al poder político popular para volverse inmune a eso y saber recrearse. Ese desgaste nuestro proyecto lo tuvo, confrontamos contra poder corporativos, poderes económicos, a través del partido mediático”.

“Eso es una parte, hay otra que tiene que ver con nosotros, siempre tenemos que tener el oído puesto en las necesidades de nuestros pueblo, en las nuevas demandas de la sociedad, en cómo recreamos permanentemente una agenda de transformación pública que incorpore nuevas demandas que nuestra sociedad fue teniendo, y que las canalizó un discurso opositor como el de Massa en la primera vuelta y el de Macri en el ballotage”.

“Por eso la importancia estratégica para los próximos tiempos de ocupar la calle cuando la realidad así nos convoque, pero también saber generar organizaciones populares y representaciones políticas que nunca pierdan el vínculo con nuestro pueblo, con lo que pasa en el barrio, con lo que pasa en la fábrica, con lo que pasa en la calle, porque es ahí donde uno tiene el oído puesto en que es lo que está demandando, reclamando, necesitando nuestro pueblo, y en función de eso uno también enriquece lo que viene haciendo, mejora, toma cuestiones que tal vez las creíamos secundarias y que, efectivamente, muchas de esas demostraron que eran importantes. Es parte de la condición militante entender que la lucha siempre continúa y tenemos que tener la capacidad de hacer un ejercicio permanente de aprendizaje, de interpretar lo que las mayorías sociales nos van marcando”.

“El momento, más que nunca, nos convoca a todos a ser protagonistas, a pensarnos como ciudadanos comprometidos, como militantes, el desafío es ser sujeto en el sentido del rol protagónico que todos tenemos porque es esto lo que nos va a ir llevando a poder hacer frente a lo que se viene y a ser capaz de gestar una opción en el mediano plazo de gobierno”.

“En el ballotage se vio claramente, el pueblo, la militancia, estuvo más a la altura de las circunstancias que muchos dirigentes de nuestro propio espacio político. Muchos que tenían sus lugares garantizados en las listas hicieron la plancha, fue el pueblo, fueron las organizaciones militantes, las que salieron a ponerse al hombro la campaña y estuvimos así de cerquita de ganar las elecciones”.

“No  venimos de perder por 10 o 15 puntos, venimos de perder por casi 3 puntos. Este proyecto político tiene a su vez un fuerte consenso en la sociedad. En los años ’90 vos hablabas de un Proyecto Nacional y Popular y te miraban como un bicho raro. Hoy prácticamente la mitad de la sociedad cree que este es el camino para la Argentina, y otro tanto - estoy convencido - en menos de un año se van a empezar a arrepentir de a quien le dieron el voto, sino ya algunos ahora”.

“Nosotros tenemos que salir a explicar lo más clara y pedagógicamente posible que implica cada una de las medidas que se están tomando”.

“Hoy volvió a gobernar en Argentina el poder económico, histórico, que se creen los dueños del país. Para gobernar necesitan una fuerza política que la tienen, el PRO, pero necesitan algo más también, los medios hegemónicos de comunicación, que los tienen, ya lo vimos en estos días, la política va a ser volver a frivolizar la comunicación y la política cultural en Argentina. Ahí tenemos una tarea fundamental, explicativa, pedagógica, desde abajo. Siempre dijimos que esa es una tarea central, la palabra, el mano a mano, sin enojarse, encontrándole la vuelta, para que el vecino pueda entender por lo menos cual es nuestra posición y romperle algún prejuicio que podía tener respecto a nuestro proyecto político. Hoy más que nunca esa tarea de la palabra, esa pequeña batalla cultural va a ser central porque la política mediática hegemónica va a ser desinformar, invisibilizar, a través de la frivolización de la comunicación”.

“Termino con esto, un factor más. Poder económico, derecha política – el PRO -, partido mediático y el Poder Judicial. Es este el eje que garantiza los intereses de los sectores dominantes argentinos. Ya lo dijo Macri el día de la asunción: ‘El poder judicial va a tener independencia”. Pero la independencia que va a tener ya sabemos qué tipo de independencia es,  es independencia de la voluntad popular, pero va a tener dependencia del poder económico como históricamente fue. Este es el sector que se cree dueño de la Argentina, los que han hecho de nuestro país históricamente un país para pocos y que hoy vuelven a gobernar”.

“Nosotros tenemos el enorme desafío de volver a generar consenso, organización, movilización, en el grueso del pueblo argentino, que esto, insisto, abarca a los compañeros de los barrios más postergados, a los trabajadores, pero también tenemos que tener la cabeza abierta para convocar a sectores medios, profesionales, industriales pequeños y medianos, comerciantes pequeños y medianos, porque ellos van a empezar a ver – y ya lo están viendo – que este modelo económico los perjudica”.

“Tener bien claro cuál es la disputa, poder pensar entre todos como nos encontramos en Argentina, en Santa Fe y en Rosario, y cual tiene que ser nuestra reacción inmediata que es la que estamos llevando adelante. Por eso, insisto, necesitamos que cada convocatoria que se haga en defensa de alguna conquista estemos todos compañeros, haciendo todos el esfuerzo, acomodarnos los tiempos para poder estar, decir presentes, porque mientras más seamos mejor”.

“Y de la mano de esto, no dejar de construir organización política, es fundamental tener la perspectiva de mediano y largo plazo, resistir en la coyuntura y en el presente, pero no perder de vista la importancia de construir organización política porque eso es lo que nos permite después estar en mejores condiciones de dar la disputa electoral, y esto se cambia estructuralmente y de fondo ganando elecciones”.

“Nosotros en este tiempo vamos a resistir, pero en esa resistencia nos tenemos que preparar para las futuras coyunturas electorales que son en 2 años y después en 4, para llegar de la mejor manera y volver a ser gobierno en nuestro país y tener una opción en la provincia de Santa Fe y en nuestra ciudad de Rosario, convencidos que hay cosas por mejorar”.

“Buena parte de los desafíos futuros tienen que ver con llenar de pueblo, llenar de participación, llenar de militancia y llenar de representantes que surjan de ese pueblo, de esa participación y de esa militancia, para hacer del Frente para la Victoria la fuerza política nacional, popular, transformadora y democrática, que fundaron Néstor y Cristina, y que ahora más que nunca está en los cuerpos, en los hombros, en los corazones, en la cabeza y en la entrega de cada uno de nosotros”.

“Como dijimos antes del 22, si ganábamos el desafío era cómo seguimos haciendo del país conducido por Scioli un país cada vez más justo, pero si perdíamos que a nadie le quede la duda que nosotros vamos a seguir estando en cada unos de los barrios donde nuestra organización construye su fuerza territorial y en cada uno de los lugares donde la coyuntura, el momento político y el proyecto por el que militamos y  estamos convencidos que es el que le va  a resolver de fondo los problemas a todos los argentinos”.

“La importancia de que cada uno se asuma más que nunca como protagonista, como militante, como referente, como dirigente. Lo dijo Cristina en su último discurso, los dirigentes que no estén a la altura de las circunstancias los hacemos a un lado y hacemos surgir dirigentes que no sólo  estén en las buenas, cuando somos gobierno, cuando hay lugares en las listas, cuando hay cargos en el Estado nacional; la diferencia con el militante es el que está en las buenas haciendo que las cosas sean cada día mejor y en las malas poniéndole el cuerpo, el pecho, haciendo de la adversidad un desafío para construir una nueva victoria”.


A continuación les dejamos el video:
https://www.facebook.com/ArtolaSeba/videos/617540648383859/?theater